La Muerte, Dolor y Dios. Parte 2.
Continuación...
En mi familia no se iba a terapia, así que no fui. Mi entorno de amistades tampoco iban. Yo no sabía que podía pedir ayuda. Insisto: no sabía que esa opción podía existir. Mi mente no la contemplaba, no había esa opción. No sé si era cuestión de que la asociaba a ser débil, que seguramente, unido a que no sabía donde (lugar y profesionales) recurrir.
Ya con 28 años, mi profunda ansiedad y adicción me hicieron cuestionarme si quería seguir viviendo así. Acompañaba a personas con ansiedad con la comida, y me cuestionaba si no era yo quien necesitaba la ayuda. Así decidí iniciar un viaje emocional adentro de mí. Recuerdo perfectamente que aquello fue una cosa de decisión y elección: elegí encontrar una nueva forma de vivir con lo que me estaba pasando. Elegí dejar de Sufrir mentalmente. Esto fue una elección, una cuestión de voluntad de cambiar. Si no hubiera querido, no lo hubiera hecho y me hubiera quedado en aquel lugar.
A mi no me generaba ninguna ventaja seguir allí. Quizás te preguntas que si acaso (como diría mi abuelo Donato), las hay. Es decir: ¿hay ventajas de vivir en el sufrimiento? Aunque voy a dedicar otro post al sufrimiento de diferentes tipos que existen (en el podcast hay uno dedicado a ello, lo dejo más abajo), de forma más detallada, te adelanto mi mirada: Sí que hay ventajas de vivir en el sufrimiento. Por ejemplo, al identificarnos con "yo soy la persona que sufre" estoy teniendo el control sobre el dolor. Me creo, estando en este pensamiento, que así controlo el dolor. Tengo la sartén por el mango: lo tengo bien amarrado. Me creo esto que me da autoridad y autoestima. Empoderamiento: "Soy la fuerte" "yo puedo" "no soy débil" "no te necesito". Un sinfín de credenciales que nos creemos con el propósito de hacernos fuertes para con el dolor, para generar una mente fuerte al dolor, nos construimos un Ego aparentemente fuerte. Nos hace creer que tenemos el Control. Estas son las supuestas ventajas. Pero, sabes, no lo son. Y no lo son porque la muerte y el dolor van por libre, no sigue direcciones establecidas. A veces cuando menos lo esperas, llegan. Si bloqueamos el dolor con pensamientos tan duros e irreales, lo único que ocurre es que se acumula en nuestro cuerpo y nuestro corazón. Y así aparecen las enfermedades.
¿Sabes qué encontré cuando solté de forma intencionada el rol del sufrimiento mental? Mi corazón hecho pedazos y lleno de dolor. Parece un panorama poco alentador. ¿Para qué, entonces, soltar el sufrimiento? Pues de primeras, mi mente descansó. El bucle mental incesante y machacante disminuyó. Así, el primer impacto físico fue que dormía mejor y desapareció mi bruxismo, solo con dar este paso! ¿no es increíble? Tomaba mejores decisiones, más alineadas a mí, y no a "lo que debería ser", "a lo que se esperaba de mí o lo que yo esperaba de mí" (mis exigencias y expectativas), sino más conectada con mi Intuición. Me di cuenta que, si me hablaba de forma amorosa, y descartaba los pensamientos sufridores y controladores, respiraba mejor, y estaba más presente en mí. mi mente se fue fortaleciendo y mi cuerpo relajando. Amplié mi capacidad de regulación emocional de mí misma, y para con otras personas en consecuencia. Comencé a estar muy presente en mi cuerpo y en sus necesidades.
Fui pegando los trozos de mi corazón con enormes dosis de compasión, paciencia y confianza. Esto es caminar un profundo proceso de Auto Perdón. Fueron meses muy intensos, a la par que se iba disolviendo mi adicción al trabajo, pues ya no necesitaba mi dosis laboral para sentirme útil: la ansiedad y el miedo que antes tenía ya no eran necesarios porque iba sosteniendo mejor mi Dolor. Es decir, el miedo ya no tenía función, porque el Dolor no me hacía Daño. El dolor solo estaba. No necesitaba al Miedo para que me protegiera de él. El Dolor ya no era un enemigo, sino un nuevo huésped al que estaba conociendo de otra manera. Me di cuenta que, si Respiraba cada vez que venía la ola del dolor, éste se hacía más liviano. Si seguía respirando de forma Atenta y consciente de mi cuerpo, seguía haciéndose más liviano. Hasta desaparecer.
Cada vez había más espacio para mí, y más paz para con la muerte de mi padre. La muerte no se me antojaba tan oscura. De hecho, poco a poco, comencé a abrir mi mente y encontré un sentido a que mi padre dejara de vivir, por muy joven y traumática que fuera su enfermedad y su muerte. Iba teniendo menos sufrimiento porque lo que se amplió fue mi mentalidad para con él y su destino. Podía ver con más perspectiva los ciclos de la vida y de la muerte y su no relación con la edad biológica, sino con el propósito de vida. Es decir, mi padre era infeliz. y no quería vivir así. no estaba haciendo su misión, no encontraba su sentido. y Él era un alma fuerte y vieja. No tenía sentido la vida que se había montado (esto lo he entendido cada vez más con mi propio desarrollo evolutivo).
Fijate como mi mente fue cambiando. Mi mente cambió del sufrimiento y la lucha, a la paz y la compasión hacia mí. Pues compasión tenía mucha para el resto, pero muy poca para mí. Cuando comencé a hacerlo hacia mí, me sentía muy presente en mí, muy conectada a mí, a una nueva Yo que estaba conociendo de nuevo. Así, es como comenzó mi apertura espiritual y comencé a sentir espiritualmente a mi padre.
Elaboré recursos para estar en paz con el dolor y el sufrimiento y así me llevaron a mi interior. Fueron la ventana por la que entré adentro de mí, o lo que es lo mismo, a mi espiritualidad. Estamos confundidas. Sabes, identificamos la espiritualidad a la religión, la cual rechazamos. También al espiritismo, el cual nos da miedo o respeto. Son enormes fallas que nos impiden conectar con la verdadera espiritualidad, esto es: nuestro interior, quienes somos en esencia: nuestra Dios o Diosa interior. Que vive en todas, y que es especial y única. Para adentrarte, debes primero resignificar tus creencias con la espiritualidad y esto es confrontar una gran parte de tu intelecto o Ego. Lo cual no es poca cosa: ES LA COSA. Pero, sabes, tiene grandes ventajas. Dejas de usar el tener razón para ganar. Comienzas a comprender que la vida no va de ganar, sino de crecer, evolucionar y brillar.
Cuando al poco de estar en este estado de más expansión, murió el hermano de mi padre -mi tío y lo único que me quedaba de él, repitiendo que era muy joven también y de forma muy rápida- sentía al otro lado a todo mi sistema familiar paterno apoyando. "Algo" se soltó: sentí que estaba creciendo espiritualmente y sintiendo con mi intuición que no morimos en el cuerpo, sino que comienza otro viaje.
Su muerte fue de vital importancia para mi crecimiento interior. Fíjate lo que comprendí: que una muerte es importante para que otra vida avance. Este sueño que tuve en la misma noche que él murió lo muestra muy bien: "Estoy en mi
habitación (donde estaba durmiendo justamente ese día). Aparece por el
pasillo mi tío, sigue hasta el fondo a la habitación de mis padres. Se da la
vuelta, entra en mi habitación. Me coge del brazo para bailar y sonriendo me
dice: Noemí, todo tiene su por qué". Me desperté llorando y
con la absoluta certeza de que él había estado a mi lado. Con el tiempo, y con
más experiencias que he tenido y mi aprendizaje en el conocimiento de los
sueños, sé que él estaba allí y que me decía que su marcha tenía un
sentido, que en ese entonces desconocía. Al cabo de unos años después, lo descubrí.
A los pocos meses de la muerte de mi tío, me quedé embarazada, y vivía con una sensación de plenitud jamás conocida. Jamás. Sentía una sensación de Unidad como nunca antes. Todo era yo: los arboles, la vecina, la piedra, el sol. Todo. En mi crianza, vivía con Pablo en un flujo armónico en el que todo fluía y confluía. Ahora sé que se llama Amor Universal-Amor Grande, y que se trata de una sensación de unidad como estar en unión con Dios. Pues al fin y al cabo es esto: una sensación de luminosidad y completitud infinita e indescriptible. Recuerdo cuando sentí esta sensacion por primera vez, estando en un parque en un retiro de inteligencia emocional, que me dijeron: ¿puedes sostener esta sensación de malestar? confiaba en la persona y lo hice. Al cabo de muchas horas sosteniendo lo que ahora puedo llamar dolor, estando en un parque, algo se hizo adentro de mi: se abrió un espacio en mi interior tan grande y espacioso como todo el universo. el canto de los pájaros era yo, el arbol era yo, todo era yo. ¡Me había encontrado a mí misma! a los días, me tatué "esencia" en el tobillo izquierdo. Estas sensaciones son las mismas que experimenté en todo mi embarazo y gran parte de mi crianza. Y esto es así porque Pablo me completaba: pablo es mi par, mi llama gemela, lo conocido como media naranja. es Él. No hay ninguna duda en todo mi ser. Y esto lo he sabido cuando él ha marchado. Al experimentar su más cruda ausencia, he sabido en mi piel lo que era nuestra conexión. He estado como en el reino de Dios y esto es un verdadero privilegio haberlo vivido. Reconozco que por ahora no me vale, que, sigo empeñada y sufriendo en que lo único que anhelo es estar con Pablo. Y no es de cabeza solo: es debido a las horribles sensaciones y emociones físicas que cada día vivo. Pero sé que en algún momento, la gratitud de haber vivido ese vínculo de Amor piel a piel tendrá el suficiente peso como para que pueda descansar en paz. o eso me deseo a mí misma..
Habiéndome hecha más amiga de la muerte y la pérdida, elaborado unas recursos internos para estar con el dolor, el vacío y las emociones asociadas, y tener ampliado mi campo espiritual, la muerte me pilló en bragas. Con todo el trabajo realizado con la muerte, ¿cómo llegaba esto así, con todo mi trabajo interior, así de cruel, con lo más difícil que un ser humano puede experimentar? La locura que experimenté adentro fue tan alta, que solo escuché una Voz que se hizo paso en mí. Esta voz me dijo: "Ahora vas a llegar hasta el final" "Con una tragedia de este calibre, algo tiene que significar, algo hay para ti y para Pablo" "No vas a ser víctima de esta situación en ningún caso". Esta voz crecía y crecía. La reconocí como mi Voz Espiritual, o lo que también se llama mi Yo Superior. O lo que es lo mismo, la Voz en conexión con Dios. Ya la había escuchado en momentos críticos de mi vida, pero ahora, volvió con mas fuerza que nunca pues era el momento cumbre. Desde este instante que recuerdo como estar viendo una pelicula de terror, solo sentía que Pablo estaba en otro lugar que yo no podía acceder de momento, pero que confiaba en que él me lo mostraría. Así es como comenzó una nueva comunicación entre nosotras virando de la locura a la comprobación de que Él está. Él no me suelta, Él sigue cerca. Lo que "quedaba" de mi mentalidad incrédula y "atea" fue disolviéndose hasta el mismo día de hoy. Pues cuando tienes a tu hijo en otro plano y te lo muestra, no hay mucho que yo pueda decir.
Algunas de mis fuertes creencias con las tragedias se disolvieron. Pues yo asociaba la muerte repentina o brusca a si he hecho algo mal
o bien, o si soy una afortunada o una desgraciada/víctima, o si he evolucionado
poco o mucho. Me di cuenta que nada tenia que ver con esto. Aquel día,
y muchos que le siguieron, lo único que repetía incansablemente y de forma muy
natural cada noche y cada día eran un absoluto desprendimiento de mi persona.
Solo podia mirar al cielo y aclamarle: haz conmigo lo que sea necesario. Me
desnudaba literal y simbólicamente, ante que hubiera ocurrido un hecho tan
profundamente irracional y loco con El que mas amaba y con mi vínculo de amor y
piel más profundo. Como cuando las monjas entregan su vida al
servicio de Dios, yo estaba haciendo algo similar, sin darme cuenta, solo que
mi Dios no castiga ni culpa, mi Dios es de otra pasta. Sé, en
mi fuero interno, que esta mirada al cielo, y esta fe que se desplegaron en mi,
han hecho que siga hoy dia cuerda. Pues comenzó una profunda y exclusiva conversación
con mi hijo de alma a alma, no de persona a persona -madre a hijo- y ahí es, cuando, pude ver a Dios. Soy 1 con el Mundo, soy despliegue, soy Tu, Soy Todas.
En cada demostración de que está presente, yo me Rindo, y vuelvo a confiar. A día de hoy, ya son muchas las pruebas y está integrado en mi ser que no está muerto. Me gustará contarte en detalle y de voz estas experiencias cuando esté preparada y cuando encuentre el medio adecuado. Una de las más potentes en la historia de "la mano de Pablo", el restaurante que nos encontró a mi hermano y a mí cuando estábamos super perdidos conduciendo por Las Tablas con el shock postraumático encima. Desde entonces, comencé a encontrarme guantes (manos) en los caminos. Solo 1. Solo 1 mano: la suya. y me los encuentro cuando más necesito su ayuda. Cuando se la pido, cuando le digo que me siga echando una mano.
En muchas de estas ocasiones, vuelvo a sentir la misma sensación de plenitud que sentía cuando Él estaba presente en cuerpo aquí. La misma. Y es ahí donde me doy cuenta que lo que nos expande hacia la completitud y Dios es el hilo del AMOR y el vínculo. No el cuerpo. Que el cuerpo le necesitamos, que el cuerpo es el Medio por donde se transmite este Amor y el hogar que tanto amamos y a través del cual tantas sensaciones experimentamos. Es el medio que las Multiplica.
Pero, aún con estas experiencias, no encuentro la calma o la supuesta tranquilidad de forma continua. Solo son una garrota donde me apoyo. Pero no alivian mi sufrimiento. Realmente y honestamente si preguntaras a cualquier madre, creo que todas o casi todas nos iríamos con nuestros hijos si nos pudieran conceder tal deseo. Soltar un Hijo es una de las mayores pruebas que se le piden a un ser humano. Este soltar en mayúsculas es una Rendición a la Muerte en su versión más cruel.
Y si logro rendirme a la fuerza de la muerte y a morirme yo, qué más me da hacer todo lo que no me he atrevido a hacer. Qué más me da ser yo misma y después avergonzarme: si total, ya lo he perdido todo. incluso cuando la vida me ha exigido soltar algo material de Pablo, como un juguete, he tenido que rendirme, y decirme: si ya le has perdido a él, qué mas da lo material. Incluso en este momento, aunque me cuesta, hago el mismo ejercicio con lo poco que me queda de mi hijo en la Tierra. Hace unas semanas decidí desprenderme de algún juego de Pablo para ver qué tal me sentaba. Metí uno en una cajita y lo dejé en un parque, deseando que lo encontrara algún niño/a que lo necesitara. Esto me hizo sentir profundamente bien. A la vez que me conectó con una Libertad absoluta, pues soltar el Apego y el Control, me ayuda a sentirme más en paz conmigo misma.
Pues hemos venido a ser Libres.
Libres y Verdaderas.
Con Amor,
Noemí.
El único lugar donde lo insoportable puede estar.
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