No son mi pensamientos: es una cuestión de biología. Los efectos mamíferos.

 Hay algo importante en esto.

La parte mamífera habla a un nivel muy alto en el cuerpo. 

Literalmente, y de forma continuada,

Mi garganta grita

Mi pecho se aplasta

Mi tripa deja de digerir

Mis piernas pesan

Mi pelvis se bloquea

Mi espalda carga


Son los efectos mamíferos. 

Son las vísceras gritando también: el hígado con su cólera, el estómago con su verguenza, los pulmones con su angustia.

Son las terribles sensaciones de continuar viva y que tu cachorro haya muerto. Un cachorro que formaba bien parte de mi cuerpo entero aún: dormíamos juntas, tomaba el pecho, se metía constantemente entre mis piernas, iba cogido a menudo, su mano y la mía era una extensión. No pude hacer una separación paulatina ni un destete orgánico, como muchas madres. Y lo peor es que se me le llevó la Muerte.

Me quedo exhausta cuando ataca, y no puedo moverme. Me quedo sin energía vital. Entra, lo que estoy reconociendo y llamando, como un Impulso de Muerte: un impulso de morir, pues la vida no es posible para mí si la de mi hijo paró. Cuando me ataca esto, no lo puedo controlar. No son mis pensamientos diciendo que si esto o tal cosa, no. Es mi respuesta biológica ante algo en contra de la cadena de vida. Cuando puedo transitar este estado, de pronto, después aparece también el Impulso de Vida: sensaciones de energía, de cambio, de salir al mundo. Tampoco es algo que pueda controlar. Sucede a consecuencia de sujetar lo otro. Es un ciclo que sucede en mi continuamente, pues cuando me permito vivir, vuelve el Impulso de Muerte: donde está mi cachorro, qué hago aquí...Este ciclo de Muerte/Vida es muy diferente a obligarnos a hacer rutinas y estructuras. Pueden ayudarnos momentáneamente a transitar esto, pero si no se trata y nos obligamos, algún día explotará la bomba.

Pongo nombre a cosas que igual ni se hablen. Que se les llame simplemente Ansiedad o Depresión. Desde luego que es muy reduccionista hablar así. No sabes cuánto me cabrea.

Claro que estos síntomas afectan a los pensamientos y al estado anímico. Claro. Pero no tienen porque ser éstos el origen, sino que sea el cuerpo. Esto es lo que quiero transmitir. Que cuando se trata de maternidad, hay un fuerte impacto de lo biológico. Aqui también podemos incluir al cerebro reptiliano, claro, pues al final, todo está unido. Pero a menudo se trata la cabeza, y se olvida la huella corporal, muy vinculada al apego.

Creo que es importante hablar de esto. De que, hay veces, que hagamos lo que hagamos, esto no se resuelve fácilmente, pues el cuerpo necesita...no sé qué necesita. Descanso mucho, y me trato con masajes frecuentemente. Vivo en la tierra. Respiro, conscientemente y continuamente, para no colapsar. Tomo plantas y productos naturales. Hago yoga y danza. También me permito hacer lo que pide. Parar aunque esté haciendo algo y vea que la bateria baja. Dejar de hablar si me quedo sin voz. Y hablar alto si me lo pide. Salir de lugares inseguros (conversaciones incómodas o que no me sientan bien) y elegir los seguros. Esto también es cuidar el cuerpo. y en concreto, el sistema nervioso. Estos son algunos de mis recursos. Y aunque los síntomas siguen, son como muletas donde apoyarme para mejorar mi calidad de vida Día a Día, mientras viva.

Me parece importante ser conscientes de que no es una cosa de fuerza de voluntad. Por Dios, no quiero escuchar esto mas. No son pasos a dar. No. 

El otro día me salió este dibujo. Observa por ti misma lo que quiero expresar.  







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