Querido cuerpo en Trauma
*Cuando escribo, salen muchas voces de mi interior. Una de ellas es la que escucha de adentro con mucha profundidad somática lo que está ocurriendo de veras. Es una voz sincera. Muy. Quizás suene fuerte, cuando me releo me impacto, pero reproduce perfectamente lo que vive adentro. Creo que es este don el que ayuda a otres a encontrar sus propias palabras.
*Cuando hablo de trauma, hablo de una respuesta de supervivencia global a un evento impensable en el que careces de recursos para afrontarlo y lo vives en soledad en un entorno inseguro. La respuesta de supervivencia puede ser luchar/huir, o congelarnos/anestesiarnos. Nuestro sistema nervioso hace lo que puede para sobrevivir.
*Me doy cuenta de que, en mi trauma complejo, voy deshaciendo nudos y ampliando consciencia y esto, aunque parece avanzar, también hace que mi mente me siga trayendo imágenes y escenarios que no habia sido capaz de mirar, y que mi cuerpo vuelva a revivir sensaciones que estaban congeladas en mis células. En conjunto regreso a un estado de miedo, desolación, vacío y fracturación tan enormes que me impiden hacer vida cotidiana con normalidad. Cosas como cocinar, limpiar, hacer una lista, e incluso pensar qué hay en la nevera, incluso hasta pedir ayuda y comunicarme, me parecen como subir el pico del everest. Tengo que emplear toda mi energia vital en ayudarme a gestionar mis duras sensaciones y en poder vestirme, conducir si tengo alguna sesión, y masticar. Así, literalmente.
Te comparto lo que para mí es un relato de adjetivos que describen mi proceso físico mental y emocional.
Perder a un hijo de 3 años, con el que dormías piel con piel, al que dabas la teta hora sí y hora también, es, tremendamente traumatizante.
Perderlo de forma repentina, hace al tremendamente traumatizante INMENSAMENTE LOCO. Loco de locura. Loco de tirarse de los pelos, de gritar como un gorrino cuando le sangran, de vivir con la mirada perdida pues te cansaste de buscarlo aqui. ya no le encuentras. tiras la toalla de tu vida a la basura.
Perderlo sin estar allí en el momento hace al tremendamente traumatizante y al inmensamente loco PURAMENTE AGONIZANTE. Pues es agónico no saber qué ocurrió, y que nadie lo sepa en detalle. Es agónico vivir con un viento crónico en todo tu diafragma, pues nunca lo sabrás, a no ser que tus percepciones sutiles te ayuden a averiguarlo. Es como vivir con la agonía que se vive antes de morir, pues no sabes qué te espera al otro lado de este plano. Es una incertidumbre de cabo a rabo que te atraviesa entera.
En otras palabras, día y noche, ES:
Una mano en mi garganta
Un grito en el pecho
Un corazón agrietado hecho añicos
Un charco en mis pulmones, bloqueados al respirar.
Un puñetazo en mi diafragma
Un asco en mi estómago, que me impide vivir.
Una raja que parte mi útero
Mis pechos lloran sangre.
Mi espalda sostiene con dolores todo lo anterior.
Mis piernas buscan enraizar en la tierra para que mi mente no colapse.
Mi cuello hace lo que puede para no atascarse siendo el puente de unión entre mi cuerpo y mi mente.
Mis manos se unen buscando el calor en mí.
Mi cerebro se atasca en la locura y la negrura, y a la par, se expande en la luz de la consciencia. No sé muy bien cómo. Ocurre. Es, magia. Es, mi conexión con Pablo.
A la vez que ocurre lo anterior, mi querido cuerpo está bien sano. No tengo ninguna dolencia crónica. En este tiempo hasta hoy, tira hacia adelante. Esto me habla de que estoy presente en mi cuerpo, en mis sensaciones. Ya lo estaba también antes, pues el dolor del parto me colocó en mi cuerpo a lo bestia. También me dice que tengo mi inconsciente más o menos colocado. Que, las heridas emocionales y el dolor las voy gestionando. Pues no son somatizadas. Hasta hoy, así estoy. No sé qué ocurrirá mañana. Somatizar significa que lo no gestionado a nivel emocional se expresa en el cuerpo. Unas migrañas continuas pueden significar mucha tensión mental y necesidad de interiorizar, pues nos obligan a cerrar los ojos y mirar hacia adentro. Un dolor de estómago recurrente me puede hablar de que no digiero alguna emoción propia. Ardor, que mi rabia está ahí quemándome. Te aconsejo mucho leer el libro "La enfermedad como camino".
Querido Cuerpo en Trauma, sigo por aquí.
Tratando de
respirar hondo,
expresar mis emociones,
hacer mis piernas fuertes,
entregar con mis manos lo que sé hacer a y para otras personas,
llevar a mi mente a la creatividad continua -como es este texto-,
cuidar mis pechos con masajes y abrazos.
El contacto diario con la naturaleza, el arte, los sueños y el descanso, la danza cuando puedo ir, el yoga y la meditación son mis anclas físicas que me ayudan en mi camino con el cuidado del cuerpo.
Hay algo que sale solo: y es lo de seguir sintiendo AMOR infinito por Pablo, bombeandolo segundo tras segundo, para poder seguir en mi conexión eterna con él.
Para poder sentirle en esta nueva forma sin cuerpo, pero que, como bien he comprobado, existe y es.


Comentarios
Publicar un comentario