Trocitos de cartas para tí, que me sanan a mí. Escritura terapeútica.

 "Hola Amor...

Aquí estoy. Agotada de esta carrera de obstáculos. 

¿Se puede vivir así?

Hoy pasaba sola por La Granja conduciendo, lo cual es raro pues me cuesta mucho. Me dejé llevar por la sensación de ir por una calle en la que, automáticamente según la cogí, me di cuenta que daba al parque donde íbamos algunos ratos. Días en los que hacía sol y aprovechábamos para comer fuera, ya sea  martes o sábado. o bien días que pasábamos por allí y decidiamos sobre la marcha parar. Recuerdo lo bien que nos amoldábamos. Me doy cuenta de cuánto hemos fluido y de cómo me has enseñado a disfrutar el momento presente, aunque a la hora siguiente tuviera que irme a trabajar. Y menos mal que lo exprimí. Hasta la última gotita.

Sabes, decidí parar y atreverme a entrar dentro del parquecito. Me he metido en la caseta donde te sentabas. Subi unas pequeñas escalerillas y allí me metí, manchandome de arena. Como también hacía cuando tu estabas. He buscado alguna señal tuya, pero no la encontré. Me he quedado ahí respirando, sintiéndote, sosteniendo en mi mente el recuerdo para hacerte vivo...Según me bajo, aparecen corriendo unos 4 o 5 niños rubios de tu edad, detrás una manada de madres y padres. Me quedo estupefacta. Era una hora rara y el parque estaba vacío. ¿Qué está pasando? No solo esto, sino que los niños vienen cerca de mí y se comienzan a subir en el parque. Yo anonadada, en vez de salir corriendo del dolor, me quedo ahí, respirando y buscándote. Voy, poco a poco en este tiempo, haciendo la bolsa de dolor más honda y esto permite que el dolor se sostenga más. Cuando siento que no puedo seguir ahí, decido irme al otro lado del parque y me siento en un pequeño balancín azul, uno que te encantaba. Y sabes, me balanceo con nostalgia. Pienso cualquiera que me vea. Pero me da absolutamente igual. Me doy cuenta que estoy tratando de conectar con mi Vida anterior. Buscando la Felicidad que se ha destruido. Mi niña interior desolada mira al infinito del cielo, buscando un sentido...

Muevo el coche a otro parking y entro en el spa para regular mi dolor, ansiedad y todo el batiburrillo de intensidad. Y al salir, me vuelvo a cruzar con toda la tropa de niños, en la otra punta del pueblo. Qué casualidad. O caUsalidad. Justo cuando paso al lado de una sillita, sin acercarme mucho tratando de pasar rápido, pues no pude escapar de la escena, un padre le dice al peque que está sentado: Pablo, ¿qué tal lo has pasado? Se para el tiempo. A mí me entra la risa, pero no sé si de la señal tan clara. O de la desidia. 

Y en la desidia y el cansancio emocional, me envuelve un halo de fantasía, de irrealidad, como una pompa en la que me disocio porque ya no aguanto más la incredulidad de esta experiencia. Y comienzan mis pensamientos difíciles...

Qué hago aquí, en este teatro de roles. 

Veamos qué tengo que cumplir en esta vida. 

La muerte es falsa. Muere el cuerpo.

¿Y por qué no somos eternos aquí en la materia?

¿Qué ha sido de mi vida contigo?

Si algo tan bello y profundo se destruye en la materia en cuestión de minutos, no sólo lo malo conlleva una muerte. Lo bello también. Pues la muerte no va asociado a lo bello/bueno, o a lo malo/enfermedad. La muerte sucede cuando ya hemos cumplido. Así de simple, así de doloroso. La muerte tiene su lugar, como la Vida.

Amor, cuánto desafío.

Yo solo quiero ser un puntito de luz contigo.

Yo solo quiero cerrar los ojos por las noches y estar contigo eternamente, para salir de esta horrible pesadilla.

"

Me doy cuenta que hay recuerdos que duelen más, y recuerdos que duelen menos.

Aquellos de hábitos arraigados me destrozan, debo ir poco a poco. Como subir de noche a casa, hoy ha sido mi primera vez. Me he dicho: "Noe, hoy esta es tu nueva realidad" y respirando hondo, subí. Me lo propuse porque me encontraba centrada en ese instante. Estaba mi hermano en casa, le dejé las llaves. Ahí me le encontré, como si estuviera volviendo a nuestra época viviendo juntos. La vida es tan paradójica. Y asentí a lo que estaba ocurriendo, mientras la ansiedad con pena comenzaba a asomar lentamente y es la que me ha llevado a escribir este rato.

"Amor, llegar de noche a casa,

recuerdos de mi anterior vida

cuando llegaba de trabajar y

al poquito llegabas tú.

Día tras día,

el cerebro ahora no engaña.

mi cerebro ahora te busca desesperadamente, 

a partir de las 20.00 h llegar a casa.

Entra en alerta, busca y no encuentra. 

El cuerpo responde, con ansiedad y angustia,

el Trauma asoma.

Tenía que bajar a por tí los 3 pisos hacia abajo

te costaba subir solo,

siempre desde arriba te llamaba amor!!

y me decías con tu voz dulce quiero que bajes mamá.

Me parto en mil trozos, corazón...

en el centro de mi pecho, un fuego arde y me quema entera

"

"

Amor, te anhelo.

Me encantaría verte en la bici, hemos pasado tantos ratos recorriendo Torrecaballeros que se me hace raro verla sola en la terraza. Me niego a ser feliz sin tí. Mi corazón está pesado, cargado y presionado. Le cuesta latir. Sé que debería intentar ser feliz. Pero sabes, no quiero. Yo ahora solo busco volver al bienestar que pierdo a cada instante que respiro mientras estoy viva. Y esto ya es mucho hacer. 

Ocupabas tanto aquí, en todo mi cuerpo...aún estabas ahí, compartíamos cuerpo y aura. Tu ausencia es tan grande...voy iniciando, como puedo y con tu ayuda, una nueva forma de relacionarme contigo. De dentro hacia dentro. Tu mi me conmigo.

Te necesito cerquita.

Pido como cada noche que mis sueños me acerquen a tí.

Te amo infinito,

"

Al escribirte, te hago más vivo.

Al escribirte, me entiendo a mí.

Al escribirte, mis sentimientos toman nombre y afloran, relajándome en algún lugar de mí.

Al escribirte, estoy conmigo.

Al escribirte, estoy contigo.

Al escribirte, estamos juntas.

GRACIAS ETERNAS


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