Estás.
Y sí estás, aunque a veces no lo vea porque...
mi dolor me ciegue
mi ira me embravezca
mi angustia me bloquee
Estás desde el principio. Desde el primer susurro aquel..."Doni, Doni, Doni..."
Las señales son tan grandes y ensordecedoras que como para no hacerlas caso...
Veo y siento las señales de un "plan de almas" que solo atisbo por la mirilla. Algo que se me escapa, algo grande que No Sé. Es un No Sé de verdad. Del Misterio con el que la Muerte nos sorprende cada vez que aparece en nuestras vidas.
Aquel día, que me llaman los propietarios de la casa para decirme que justo 2 días antes de enterarse de la noticia de tu partida, habían decidido vender nuestra casa. Vaya, que impulsaste la decisión. La dura decisión de quedarme o irme. La despedida de nuestro hogar, corazón. Lo cierto que en aquel momento fue una verdadera liberación. Ya se me dio tomada la decisión.
Qué decir de nuestros momentos en el parque llamando mariposas. Qué felicidad nos invadía. Corríamos, nos perseguíamos. Éramos 1. 2 en 1. y las llamábamos y venían. Era mágico. Como ahora, que los momentos rodeada de mariposas son muchos. y sé que estás ahí. y un día, mariposas de las grandes, de las maestras, vinieron a mí, incluso casi casi posándose en mi cabeza. Estaba en unas ruinas que me encontré paseando, y me vi, tirando piedras liberando mi rabia, y rodeada de unas 2 o 3 mariposas grandes que me acompañaban, llegando a calmarme.
Un día, en el mar, totalmente desesperada, y digo, con la sensación interna de estar totalmente abandonada a mi destino, te dije: "si estás, necesito que te manifiestes de forma más tangible, más en la materia". Hago esta petición sabiendo lo difícil y retadora para la mente que era. Estaba entre unos árboles altos, cerca del mar. Pasaba mucha gente. Inmediatamente siento levantarme y me nace coger un palo largo del suelo. Comienzo a sentir "algo", energía. y comienzan a acercarse por la pasarela de acceso al mar 2 madres con 2 niños. Yo comienzo a separarme internamente de la estampa externa y a desplegar de forma natural la observadora. Y veo, como, los 2 niños son rubios, de unos 3-4 años. Cuando están a mi altura casi, veo que el primer niño tiene el mismo bañador que llevabas a natación. Qué causalidad, pienso. Qué escalofrío, siento. Este niño sigue su camino. Pero el segundo, se queda un poco atrás. Pasan sus madres y Miro muy fijamente al segundo niño. Iba desnudo, como tú ibas siempre. Se agacha a mi altura, y coge un palo. Mi piel se eriza. Levanta la mirada de ojos oscuros, como los tuyos, y la une con la mía. Se para el tiempo. Solo Presencia y Energía.
Y AHÍ ESTÁS, CORAZÓN. AHÍ NOS FUNDIMOS. Sé que estás. Sosteniendo aquella mirada de segundos eternos, levanto el palo para jugar contigo, y él/tú lo levanta. Hago con que "lucho". Me sigues el juego. Y a los pocos instantes, te sonrío, y siento que ya te has ido de aquel niño. Pues él, como un poco asustado porque se había despegado un poco de su madre, se va, mirando hacia atrás buscándome impactado, hacia su madre. Pues tu energía se manifestó a través de él, como ocurre en las constelaciones familiares, que compartimos energías similares y lo desaparecido puede volver a aparecer. Algo caló en mí. Te pedí que te manifestaras, y fue así. ESTÁS.
Otro día, me aventuré a ir a Madrid a una clase de danza que me había regalado una compi de transpersonal. Me llevó mi hermano. Antes de entrar, casualmente caminando por una calle, me encuentro un templo impresionante. Entrar allí fue pura calma. Después de la clase, viene mi hermano a buscarme y me dice: Noe, tienes que ver esto. y como dice la frase "una imagen vale más que mil palabras", muda me quedé. Te invito a que amplíes las palabras que aparecen en la esquina izquierda donde yo estoy agachada...Así, en medio del caos de Lavapiés.
Y cuento una más. Yo le contaba a Pablo un cuento inventado por mi de una hadita que volaba encima de un colibrí. Día tras día. Una amiga, Bea, me envía al poquito de pasar una canción cantada por sus hijas que dice "en el centro de este fuego brilla un colibrí..." y de repente, en mi auténtico sopor y confusión en la que estaba, me acuerdo del cuento. Asocio que Pablo representaba el colibrí, pues gracias a él pude volar y encontrar libertad...Me doy cuenta que en mi casa tengo también posavasos de colibrí y que había comprado una flor que los colibríes comen, que se llama Pendientes de la reina. Pues bien, el colibrí se había convertido en otra señal de Pablo para mí. En el libro "Señales, el lenguaje secreto del universo" de Laura Lynee que también, como muchas cosas, ha llegado a mí ahora, relata cómo los seres queridos se manifiestan a través de señales que en Vida compartían con nosotras. Te recomiendo mucho que leas este libro si has perdido a alguien querido. El pasado sábado también, en plena desesperación, me encontré este graffiti en medio de un pueblo donde pasé, después el arco iris, y después el "restaurante Pablo". Todo a la vez.
Gracias por enviarme señales tan gordas para poder seguir en medio de este dolor y sufrimiento. Gracias por decirme que estás.
Pues en medio de la ceguera, puedo recordarlo y tratar de encontrar instantes de fe en la inmensidad del océano del dolor y sufrimiento.
Te AMO, Pablo.




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