Cuántas perdidas, en una tan gorda.

Un duelo es enorme, gigante, complejo. Surge en cada lugar, donde menos lo esperas. Y las imágenes juegan un rol fundamental en el duelo. Una imagen puede atravesar y afectar hasta lo más profundo de nuestro ser. Así de  sencillo. Y súper complejo. 

Una imagen exterior, por ejemplo ver una flor determinada, oler un alimento, intuir un lugar cercano de lejos.

O una imagen interior. Como un recuerdo en forma de imagen que brota del inconsciente sin ningún estímulo exterior, de repente visualizar el jersey que llevaba siempre. O un pensamiento que trae una imagen asociada, por ejemplo, nunca más le veré y aparece una imagen de él montando en bici. O una imagen de un sueño reciente que hemos tenido, que se queda durante la vigilia, haciendo un gran efecto.

Cualquiera, cualquiera, puede atravesarnos, afectar nuestro mundo emocional sobremanera, como si estuviéramos viviéndolo en ese mismo momento. Cuando nos decimos: vaya, no sé por qué estoy así, si no me ha pasado "nada". Sí, Sí, claro que te ha pasado. Tu mundo interior te habla a través de un mensaje de imágenes muchas veces, sobre todo para las personas más visuales.

Y nos habla para sanar, para resolver emociones enquistadas, heridas no sanadas.

Cada día, a muchos pasos que doy, o sin moverme de la cama, veo, percibo y revivo muchas imágenes contigo, amor. Yo soy de las personas visuales. Imágenes que estoy llamando pequeños duelos. Hoy, quiero, compartir algunas.




En la chimenea

En el autobús

En el atardecer de nuestra terraza

Donde muy poco antes de irte me preguntaste

Mamá, ¿dónde está mi alma?

¿y la tuya?

Aquí amor, con nosotras.

Habitando nuestro cuerpo.

Y cuando morimos, nuestro cuerpo se queda aquí.

Y nuestra alma vuela, se una al universo, a la conciencia.

Hoy dietesiete de octubre

Llevo grabada a fuego esta conversación.

¿Cómo puede ser, un niño de 3 años?

Ya sabías que te ibas, 

y buscabas mi guía.

Me muero de la frustración 

Me come la pena

Me culpo por no haberla podido evitar

Pero es que, esto no cabe en mi cerebro de madre

ni soy tan poderosa para manipular el destino 

me digo, me digo, me digo.

y aprendí de tí, de tu inocencia, de tu calma.

En el aguacate

En el huevo duro

En la nata montada encima del bollo

En una foto de una familia que no conozco

En el taburete de los ángeles

En el chocolate del 85 por ciento nocturno

En Leotolda, en el Río.

En una niña que pasa por mi ventana

En un bebé que llora

En una madre sin tiempo

En el banco

En una flor

En el asiento trasero del coche,

Donde está tu esencia, corazón

Ahora Miro por el retrovisor y no estás. He colocado tu collar en el reposacabezas para calmar mi corazón roto y mi locura mental.

En el pijama con el que me aprieto cada noche

En el gorro de lana que te pondrías ahora

En tus botas azules

En el charco donde te metías

En la vela

En el ritual de los animales

En el cuchillo azul adaptado con el que te partías el tofu

Ay, el tofu! Así, crudo, en tacos

En tu cinta verde del pelo

En el pintalabios granate con el que te maquillabas en el baño conmigo

Esto me duele, uf. Me enfadaba porque a veces, pintabas el mueble

Hacíamos promesa, y volvías a hacerlo

Me resignaba, muchas

Eras pintor, era un Picasso.

En tus pasos corriendo por la casa

De la salita de juegos al baño

Donde tu solito te apañabas

Y me avisabas para limpiarte

No escucharlos me hace temblar.

En la bici

En el parque que miro a lo lejos

porque aún no me atrevo a pasar.

En la oreja de van gogh

En un sauce llorón

En un abrazo

En la cama, cada noche

En la almohada

En mi cuerpo

En la teta

En mí.

En mí.

En mí.

Corazón, te anhelo tanto que,

No cabe en este pequeño cuerpo

Ni en esta pequeña mente racional

Ni en esta Madre humana.


En cada uno de estos instantes, te he perdido aquí. Me pregunto: ¿Como puedo transformar el dolor y desgarro que siento, en Amor? Solo sé que el proceso de integrar el dolor me irá ayudando. Y no es el tiempo, como dicen. Sino el proceso de mirar el dolor de cerca. Amable, despacio, suave.

Hacerte vivo en cada uno de esos instantes y recuerdos, también lo hace. ¿Qué es hacerte vivo? Contártelo mientras lo estoy sintiendo. Es como un ancla donde asirme. Así surge el Amor, Amor.

Te Amo profundamente 

Comentarios

Entradas populares