Así funcionan los ciclos del dolor
El dolor si no es adentro, es afuera. En un ciclo que va subiendo y subiendo...y entre medias, trato de paliarlo como puedo...
*Adentro con Pensamientos que aparecen como filos de una espada que me cortan el tórax en 2 y Recuerdos que abrasan mi estómago y mis pulmones, impidiéndome respirar:
- de negación: no debería estar viviendo esto.
- de disociación y locura mental: donde está nuestra vida, donde estás, qué hago en este lugar.
- de recuerdos juntos que brotan de forma espontánea, de transportarme a lugares que anhelo contigo, como el parque, la sala de juegos, la cama, o el río. Tu cuerpo escalando entre rocas, riendo a carcajadas...Tu cuerpo pegado al mío, mientras tu boca succiona mi pezón buscando alivio, amor, calor...Tu cuerpo encajado con el mío en la oscuridad de la noche, soñando por separado, pero compartiendo una piel y un aliento...
- de un futuro que no puedo tener: "nunca más te besaré" "nunca más te veré" "nunca más hablaré confidentemente contigo".
*Afuera con imágenes o símbolos: ver un juguete, ver un niño de tu edad rubio, ver una madre con un hijo, ver una ambulancia, pasar por un sitio donde estuve contigo, conversaciones en las que oigo hablar de niños, un aroma, una comida que te encantaba.
Y recuerdos de tu cuerpo sin vida, recuerdos de los restos de tu cuerpo...¿qué hago yo aquí, qué hace mi cuerpo funcionando, si el tuyo ha desaparecido? ¿por qué tengo yo pelo, y el tuyo precioso se convirtió en cenizas? Trato de arrancármelo de la pura desesperación, de las ganas de desaparecer de este plano, pero tiro y tiro...gritando y llorando...y no consigo desaparecer. Sigo aquí, respirando entrecortado, colapsada, sin saber quién soy ni qué ha pasado con mi vida. La angustia, desolación, agobio, desgarro bloquean mi diafragma y...clock, no respiro. Tengo que abrir la boca mucho, masajearme la barriga y las costillas, beber algo caliente, mover mi cuerpo, gritar, vomitar, regular mis temblores sentándome, abrigándome o de repente echándome agua fría en la cara, te hablo, te pido, para sacar mi voz...en medio de una crisis, comienzo de forma espontánea a tocar la tierra con mis manos, y a expandírmela por mis muñecas y brazos. Comienzo a correr, llorando como loca, respirando muy fuertemente. Algo me llama cerca de un gran árbol. Es el sonido del agua. Descalza y entre ortigas, camino, concentrada en no picarme. Escalo descalza por un árbol, fundiéndome con él, para bajar al agua. Veo más barro. Miro mi ropa blanca y decido mancharme aún más. Sentir la tierra. Pienso que si aparece alguien y me ve, medio desnuda y llena de barro, me juzgará. Suelto el pensamiento y me entrego a la experiencia de llenarme de barro, en medio de un barrizal entre árboles. Siento cada centímetro de mi piel calmándose con la experiencia. Respiro, me masajeo el diafragma, y me meto en al agua. Decido no quitarme el barro de la cara ni el pelo. Y regreso, regreso poco a poco, a instantes de conexión y calma momentáneos...pues dentro de mí, una Amazona quiere hacerse paso...
Te busco, y no te encuentro. A ciegas, toco en la oscuridad. Solo encuentro mi cuerpo físico. Nada más. Abro los ojos ante un prado verde, no vaya a ser que aparezcas y todo esto sea una pesadilla...y te busco, corriendo te llamo a pleno pulmón....¡PABLOOOOOOO! Y te visualizo corriendo hacia mí, fundiéndonos en el más tierno abrazo posible de este mundo...Y no te encuentro como yo quiero, pero de repente mariposas de muchos colores me rodean, y yo sé que estás ahí. Como cuando el parque, juntos, las llamábamos y venían a vernos. Te amo mi corazón, te amo tanto.
Así es el ciclo del dolor. Una y otra vez, una y otra vez...que se repite hasta que algo se libera, y mi sistema nervioso poco a poco comienza a sentirse seguro. y el dolor va convirtiéndose en expansión, en instantes de calma, de unidad, en creatividad...
Se me ha ido el Amor físico. El dolor invade todas mis células. Y me sé la teoría. Sé que tengo que conectar con el Amor que siento por tí y llevarlo a cada instante de dolor, pero aún el dolor manda más y me arrasa.
Mamá y Pablo.



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